Lo Último

.

.

jueves, 18 de agosto de 2011

Inglaterra: Condenan a dos jóvenes a 4 años de cárcel por convocar manifestación en Facebook

Siguiendo instrucciones del primer ministro David Cameron, los magistrados británicos aplican condenas absurdas a los manifestantes: dos jóvenes fueron condenados a 4 años de cárcel por convocar a una manifestación a través de Facebook.

Seis meses de prisión por haber robado dos envases de helado o una botella de agua mineral. Cuatro años de cárcel por haber convocado a unos disturbios que jamás ocurrieron. Esas son sólo algunas de las sentencias que, a pedido del primer ministro David Cameron, está aplicando la justicia británica a quienes participaron en los episodios de violencia de principios de mes en Londres y otras ciudades.

“No se debe entrar en la histeria, debemos detener este atropello a la justicia”, reclamó el expresidente de la Asociación de Juristas, Paul Mendelle, quien advirtió que si se sigue impartiendo justicia a la medida del poder político “podría pasar que el costo total que la comunidad tenga que pagar sea más alto que el del delito por el que fueron juzgadas esas personas, que seguramente perderán sus empleos, generando un grave problema social”.

En su intervención de hace una semana en el Parlamento, Cameron dejó claro que los manifestantes serían tratados con una rudeza que resultaría indigna de una de las supuestas cunas de la democracia universal.

“Quien es lo suficientemente mayor para cometer delitos es también suficientemente mayor para ser castigado por ello”, expresó, enarbolando un discurso común a la derecha de todo el mundo. Sin decirlo, impuso el criterio de los que pregonan la necesidad de reducir la edad de imputabilidad, porque una mayoría de las personas para las que pidió la mano dura son menores.

Varios juristas se mostraron ya entonces alarmados por lo que se mostró como una clara violación del principio de la división de poderes. El miércoles se difundieron datos que prueban que los jueces recibieron “instrucciones pertinentes” de una instancia judicial superior.

Según la nueva directriz, los jueces no tienen que atenerse a lo que establece el Código Penal. La indicación fue comunicada por Novello Noades, juez principal de la corte de Camberwell.

“Las sentencias deben asustar”, expresó el juez Elgan Edwards tras dictarles una condena a cuatro años de cárcel a dos jóvenes de 21 y 22 años. Ambos habían convocado a una manifestación a través de Facebook, aunque la policía violó sus casillas y pudo evitarlo.

“Esto es una atrocidad, los inculpados y las víctimas deberán convivir en el futuro, y con esto no se está impartiendo justicia, sino creando odio”, dijo Vicky Helyar-Cardwell, de la organización Justice, para quien “encerrar a gente joven puede convertir a saqueadores de ocasión en criminales de verdad”.

Para Justice, “en el futuro habrá que enfrentar a nuevos casos que generarán alarma social, por lo que no se debe subir el listón de la dureza judicial hasta cotas insostenibles”.

La bandera de la mano dura le trajo consecuencias políticas a Cameron. Algunos diputados liberal demócratas –integrantes de su gobierno de coalición– criticaron las sentencias por “exageradas”, después de que su líder, el viceprimer ministro Nick Clegg, se opusiera a las políticas duras y propusiera un “sistema de pago para los alborotadores”, algo menos severo, como reparar las calles dañadas.

“Hay casos de personas que cometieron pequeños delitos por los que, si los hubieran perpetrado el día anterior a los hechos, hubieran recibido sentencias de una naturaleza muy distinta”, opinó el diputado liberal Tom Barke, quien sostiene que la justicia “debe dictarse para restaurar y no como una venganza institucional”.

Impermeables a las críticas, Cameron y los suyos volvieron a reivindicar la mano dura. “Los Tribunales están enviando un mensaje de firmeza, y es bueno que lo hagan. Lo que pasó en las calles fue espantoso, y la justicia debe dejar muy en claro que eso no será tolerado”, declaró.

Cameron sostuvo que la justicia debe utilizar las sentencias para disuadir las protestas. En la misma línea, el juez que condenó a los dos jóvenes a cuatro años de cárcel dijo que tomó la decisión adecuada, “si se considera el impacto que tuvo la tecnología en la organización de los disturbios”.
(Radio del SUR)